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Sabiendo ya cercano el final de su vida, el narrador de El libro delas maravillas ingresa en una clínica de reposo donde se ve obligado a hacer balance. Convencido de que lo experimentado hasta entonces noha valido gran cosa, decide elaborar una suerte de catálogo de vidasno vividas. Es así como, tomando por modelo el libro de Marco Polo, va recopilando historias ajenas con el convencimiento de que «un cambioradical en el presente puede modificar de dorma definitiva nuestropasado». Llevado por una curiosidad insaciable por el prójimo, va dejandoconstancia escrita de las vivencias de otros pacientes, como Bridoso y su invierno de emigrante en Hamburgo, donde fue testigo de unatrágica inundación, o Bessa, cuya travesía en el maltrecho Ponta do Sol por el Mar del Norte acabó en naufragio. Y entre estas vicisitudes y las de otros personajes -todos con suhistoria a cuestas- que pueblan la clínica Dantas, va urdiendo unanarración calidoscópica que le permite compensar las carencias de supasado. Con El libro de las maravillas Fernando Clemot logra un entramado devoces que van solapándose hasta dar cuerpo a una historia única einsólita, una novela de novelas que constituye una rotunda apuesta por el poder reparador de la palabra. Fernando Clemot nació en Barcelona en 1970. Ha obtenido premios comoel Setenil de relatos en 2009 o el Kutxa Ciudad de San Sebastián 2006. Ha publicado el libro de cuentos Estancos del Chiado (Paralelo Sur Ediciones, 2009), que obtuvoel premio Setenil 2009, la novela El golfo de los Poetas (Barataria,2009), finalista de los premios Ateneo de Sevilla y Logroño de novelay que representó a España en el European First Novel Festival, y enitaliano, junto a Klaus Zilles, la antología En la frontera: I migliori racconti della letteratura chicana (Gran Vía Edizioni: Milán, 2008). Ha participado en las antologías Siglo XXI: Los nuevos nombres delcuento español (Menoscuarto, 2010), Tiempo narrado (Paralelo Sur,2010) y Al otro lado del espejo: Narrando contracorriente (Ediciones Escalera, 2011). En este momento imparte talleres de narrativa creativa en el Laboratorio de Escritura de Barcelona y en la Universitat Aut. noma de Barcelona. Ha colaborado en las revistas literarias Quimera, Barcarola, Culturamas, Literaturas, El problema de Yorick, Revista de Letras, Calidoscopio, La Jiribilla, El Otro, Kafka, Ajícara, Paralelo Sur o La Siega. Cuando miraba por el catalejo al que me subía mi padre, suponía que me aguardaba una vida llena de emociones y aventuras. La vida eraentonces un antiguo mapa mudo con hallazgos y sorpresas escondidos encada rincón. Se evaporó con el tiempo aquella euforia y ha resultadotodo más breve y triste de lo que preveía. No había cabos ni ensenadas que descubrir, únicamente borrascas y detanto en tanto una leve bolina que empujaba a seguir adelante. Sepuede resumir todo en dos líneas: tres o cuatro viajes en agosto conmi mujer, un anodino trabajo en la biblioteca y tres historias contres amantes que acabaron mal. Este colofón en la residencia es lo demenos, un desenlace algo mustio que cuadra con una vida que no havalido gran cosa, una vida de la que sólo rescato estos últimos días, desde que decidí cambiar algo, emular a Rustichello y vivirescuchando. Luego vendrían Bessa, Bridoso, Clara y todos los que mellevaron allí, los que me enseñaron orillas a las que mis ojos nuncahabrían llegado.