Se rendre au contenu

¡No es fácil entenderse a sí mismo! Tampoco para un joven. Cuando seestructura el hombre, crujen todas sus células, las ilusiones sevuelven locas, la evolución se convierte en seguridad, la justicia esexigencia rayana en la dureza. Se vive sin cimientos estables, entierras movedizas. Ilusionados y sensibles, los jóvenes ven la eclsión de la vida antesus pies. Es la floración de la masculinidad. Acarician la apertura de la vida. Por eso se sienten dueños del mundo. Es tanta la fuerza que bulle que la imaginación es imparable y, afalta de enunciado preciso, la incomunicación levanta muros. El diario de Daniel, uno de tantos jóvenes de hoy, quiere establecer puntos de refernciaválidos, valores fundamentales estables, ante las cambiantes coyunturas de tiempos vertiginosos.