La devoradora y otras novelas cortas
ISBN: 9788416300723 Ediciones Ulises LITERATURA BREVE
Instalado en su magnífica villa de Fontana Rosa, en Menton, yconvertido en uno de los escritores que más libros vendían en todo elmundo, Vicente Blasco Ibáñez se adentró en los territorios de lanovela corta, género exitoso y popular en la Península, ante lainsistencia del editor Artemio Precioso. Así, entre 1922 y 1926, sepublicaron en La Novela de Hoy los cinco relatos que integran lapresente antología. En ellos se reconocen los rasgos característicosde la narrativa blasquista, aunque ahora destacan escenarios yambientes sobradamente conocidos por un escritor que se considerabaciudadano del mundo, dotando estas novelas cortas de un sesgocosmopolita. Se significan en estas historias, asimismo, personajescomo el de la mujer fatal o el tipo del ruso expulsado a la Costa Azul por la revolución soviética, motivos como la capacidad de sugestiónde la cinematografía y la presencia de un cierto tono melancólico quele permite entrever al lector los recovecos de la intimidad delnovelista. Pocos escritores como Vicente Blasco Ibáñez (Valencia,1867-Menton, 1928) lograron superar a sus creaciones en dimensiónnovelesca. En él identificamos a uno de los novelistas más traducidosa todos los idiomas. Pero Blasco también fue un agitador político y un luchador infatigable por el progreso y los ideales republicanos. Porsi no fuera suficiente, se dedicó al periodismo (fundando el diario El Pueblo y erigiéndose en cronista privilegiado de la Gran Guerra), ofició como avispado editor (recuérdese su destacada labor desde Prometeo), se aventuró como colono agrícola en dos vastas colonias en Argentina, dirigió sus propias películas y escribió guiones para Hollywood. Figura polémica para muchos, expuso su vida en variosduelos y pisó la cárcel en numerosas ocasiones. En cambio, serelacionó con notables personalidades de la política y del arte, mientras recibía homenajes en las más distintas latitudes. Colmado por la riqueza, en fin, hizo ostentación sus triunfos y, a través decontinuos viajes, demostró su hedonismo y su carácter de modernoconquistador.