El supermercado de lo visible
ISBN: 9788412352375
? Intento analizar, auscultar aquí aquello que, ya en 1929, Walter Benjamin describía como un espacio cargado ciento por ciento deimágenes. O dicho de otra forma, esa visibilidad saturada que hoy nosllega desde todas partes, que nos rodea y nos atraviesa. Un espacioicónico es el producto de una historia: la de la puesta en circulación y mercantilización general de las imágenes. Había que esbozar sugenealogía, desde los primeros ascensores o escaleras mecánicas (esostravellings avant la lettre) hasta las técnicas contemporáneas deoculometría, que pesquisan incluso nuestros menores espasmos oculares, pasando por el cine, ese gran director de orquesta de las miradas. Sin embargo, en forma subyacente a esta inervación de lo visible, existe una economía propia de las imágenes, lo que intentamos llamarsu ? iconomía?. Deleuze la había vislumbrado al escribir, en páginasinspiradas por Marx: ? el dinero es el reverso de todas las imágenesque el cine muestra y monta al derecho?. Una frase cuyo alcanceontológico solo comprenderemos al recordar que ? cine? quiere decirtambién, en este caso, ? el universo?. Por eso, bajo la guía de secuencias de Hitchcock, Bresson, Antonioni, De Palma o Los Soprano, estas páginas quisieran abrir la vía queconduce de una iconomía restringida a lo que podríamos denominar, con Bataille, una iconomía general?. Peter Szendy (Tu mirada no descansa, tampoco la imagen. Las imágenes se persiguen, se cazan y se sustituyen unas a otras. El mundo es una sucesión deimágenes que ya son recuerdos al nacer. El intercambio es una ficcióncapitalista, su corazón negro es la plusvalía, la asimetría radical. Así también tus ojos, siempre en deuda, van detrás de una imagenfantasmal que se disolverá en cuanto otra se apodere de ella. Nunca la tendrás del todo, nunca saldarás tu deuda. Tu deuda es infinita ysolo se cancela con la muerte, a ojos cerrados, bajo el sol que cae aplomo sobre el duelo de un western. En el supermercado total de lovisible, no das tu tiempo por dinero: das tu tiempo, tu exiguo tiempofascinado, por imágenes que circulan de pupila en pupila, como monedas fugaces, como acreedores hipnóticos que nunca te dejarán en paz).