Ecos de la Atlántida
ISBN: 9788417064877
Platón, descendiente de aquel sabio griego que reveló el mito de la Atlántida (Solón), no hizo más que combinar este relato, repleto declaves esotéricas y mistéricas, con una "sopa mítica" en la que cabendiversos ingredientes. El sabio de la Academia de Atenas habríaadquirido de su antepasado parte de un legado compartido por múltiples culturas: no sólo la griega y egipcia, que conoció personalmente, sino también la hindú, que posiblemente le influyó (el triple recintoatlante, con los colores rojo, blanco y negro, podría tener origenindio). Esta tradición estaría ligada a un "comité de sabios" que, desde la Antigüedad clásica (e incluso antes), preservó la "memoriaancestral". La plasmó en el cielo, conformando el mapa celeste y el Zodíaco que se yergue sobre nuestras cabezas. La congeló en ellenguaje, así como en los símbolos, en los mitos, en el folklore y enla religión. E incluso en el nombre de los dioses, de los patriarcas, o de los continentes (es la herencia inmaterial). Y encriptó enalgunos grandes monumentos las claves de su antigua sabiduría (es laherencia material). Aquel que asegure que no se conserva nada de aquel tiempo en que los "dioses merodeaban por la Tierra" se equivoca. La Gran Pirámide o la Esfinge son el testimonio mudo de un pasadoglorioso. Esta última, el Horus en el Horizonte de los egipcios, es un puntero que marca las horas del Gran Año (el Año Precesional). Los Antiguos no sólo inmortalizaron en el cielo el gran drama cósmico querememora el fin de una gran civilización, sino que se sirvieron de la Esfinge o del Zodíaco de Denderapara revelar la fecha en que habríatenido lugar tal evento. Este antiguo reino (o imperio, pues tendríadiversas sedes), extraordinariamente avanzado para su época, recibedistintos nombres. Uno de ellos es Atlantis (Atalaentre los hindúes, Aztlan entre los amerindios), otro es Temán, derivado de una palabramalaya que significa, literalmente, "jardín". Y también es conocidocomo Tula, término extendido por todo el mundo. Entre los hebreos eraconocido como Edén (el Jardín del Edén). Algo sucedió, hace algo másde 11.500 años, para que esta floreciente civilización se extinguiera. Sus supervivientes, los "Noés", considerados como "dioses", difundieron por el mundo unas mismas bases culturales, que cada pueblo elaboró a su manera (con sus propios ritmos). El mito, el símbolo, oel folklore, con intrigantes similitudes, constituyen la pruebapalpable de que, más allá del genio creador de cada sociedad, existeun "substrato de ideas" común a toda la Humanidad. Ecos de la Atlántida no es un libro más sobre la Atlántida. Esta obra no pretende poner la Historia "patas arriba", sino meramente anhela encontrarsentido a las "anomalías históricas" que hoy día menoscaban lasolidez, y la credibilidad, del relato "ortodoxo" de la Antigüedad.