Overslaan naar inhoud

La correspondencia entre María Luisa de Parma, reina de España, y Manuel Godoy, el amigo Manuel, su favorito y de hecho gobernante bajo Carlos IV, constituye un testimonio histórico de valor excepcional, apesar del gusto de ambos por el disimulo y el encubrimiento. Así queel desastre de Trafalgar nunca tuvo lugar, si debemos creerles. Los cientos de cartas cruzadas, correspondientes a los años 1798-1807, ofrecen sin embargo múltiples datos acerca de la mentalidad de ambos, y sobre la del Rey, así como sobre las formas de vida, lasinhibiciones y los miedos que rodearon la existencia de un tríoensimismado, vuelto solo hacia sí mismos y hacia sus intereses. Sudistanciamiento del conjunto de los españoles se reflejaba en lacalificación de María Luisa: eran la Trinidad del poder. En su senodominaba un personaje capaz de solucionarlo todo, Manuel Godoy, el Redentor de la Monarquía. Fue la historia de una fascinación en unmarco de miseria decorado como el cuarto de la Reina con tapices de Goya. Antonio Elorza (1943) es catedrático emérito de la UCM y autor, entreotras obras, de Liberalismo e Ilustración en España (2021).