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En la bulliciosa residencia Otogi, Kanshi se vale de su labia parahacer un comentario sin fundamento... ¡que enseguida corre como lapólvora...! ¡El presidente del Consejo de Estudiantes advierte a Morihito y compañía que no tolerará más altercados! A continuación, ¡a cada chico empieza a estirársele de forma extravagante una partedistinta del cuerpo! ¡Solo hay una posible culpable! ¡Para deshacereste embrollo, el grupo improvisa una estrategia in extremisparaconseguir llegar a casa y romper el hechizo...!