Mi casa de Málaga
ISBN: 9788484725152
CUANDO Peter Chalmers-Mitchell, un caballero escocés de setenta años, está a punto de disfrutar de su merecida jubilación en la capital dela Costa del Sol, un golpe militar frustra sus deseos. El 18 de juliode 1936, Sir Peter, o, don Pedro, como le conocían en Málaga, vivetraquilamente en su finca Santa Lucía, en la parte oriental de laciudad, cuando sin quererlo se ve envuelto en una historia que podríaservir para un guión cinematográfico, con todos los ingredientes delas películas de espionaje. Chalmers-Mitchell, eminente zoólogo, conuna larga trayectoria profesional, siempre fiel a sus ideales, demuestra durante todas sus peripecias vividas en Málaga una calidadhumana de primer orden. Mi casa de Málaga es pues un testimoniofundamental para entender los primeros meses del golpe de Estado en Málaga, hasta febrero de 1937, fecha en la que se verá obligado apartir para no volver jamás. PETER CHALMERS-MITCHELL nace en Dunfermline (Escocia), el 23 denoviembre de 1864 en el seno de una familia presbiteriana, será eltercero de los once hijos habidos en el matrimonio del reverendo Alexander Mitchell y Marion Hay. Su infancia se ve marcada por unaeducación victoriana donde la religión tendrá una importancia capital. Interesado desde niño por el mundo de la naturaleza y los seresvivos, se convertirá con el tiempo en un experto zoólogo y un pioneroen la creación de jardines zoológicos como el de Whipsnade en Londresque acabará siendo uno de sus máximos orgullos. Tras una vida detrabajo incesante y después de visitar Málaga por razones puramentehumanitarias, Sir Peter elegirá la Costa del Sol -al igual que loharán en el futuro muchos de sus compatriotas- como un lugar idealpara retirarse. Ajeno a todo lo que se avecinaba, Chalmers se veráenvuelto durante los meses del intento de golpe de Estado en una serie de circunstancias, descritas con maestría a lo largo de los capítulos de este libro, y que le costarán la expulsión de una tierra que llegó a amar como a la suya propia. Amigo de Gerald Brenan entre otros, Chalmers-Mitchell, sin renunciar a sus ideas izquierdistas, gozarádurante su estancia en la ciudad del respeto de muchas personas deambos bandos.