La leyenda del Santo Bebedor
ISBN: 9788433922373 ANAGRAMA Panorama de narrativas
Toda la desgarrada dispersión de la vida de Roth se transparenta enesta imagen de un hombre ajeno a cualquier sociedad, visitado porjirones de recuerdos, generosamente disponible respecto a todo lo quele sale al paso. La leyenda del Santo Bebedor fue publicada porprimera vez en 1939, pocos meses después de la muerte de Roth, exiliado en París, y puede ser considerada, por muchos motivos, sutestamento, la parábola transparente y misteriosa que encierra lacifra de su autor, hoy redescubierto como uno de los másextraordinarios narradores del siglo XX. El clochard Andreas Kartak, originario como Roth de las provincias orientales del Imperioaustrohúngaro, encuentra una noche, bajo los puentes del Sena, a unenigmático desconocido que le ofrece doscientos francos. El clochard, que tiene un puntilloso sentido del honor, en principio no quiereaceptarlos, porque sabe que nunca los podrá devolver. El desconocidole sugiere restituirlos, cuando pueda, a la santa Teresita de Lisieuxde la iglesia de Sainte Marie des Batignolles. Desde ese momento, lavida del clochard es un continuo acercarse y perderse en el caminohacia la iglesia para cumplir su imposible compromiso. Es como si elclochard deseara una sola cosa en su vida devolver aquel dinero y, almismo tiempo, no esperase sino ser desviado por innumerables absentas, por mujeres casualmente encontradas, por viejos amigos que reaparecen como comparsas fantasmales. Toda la desgarrada dispersión de la vidade Roth y en especial de sus últimos años, cuando, también en París, encontraba una suprema, última lucidez en el alcohol se transparentaen esta imagen de un hombre ya tranquilamente ajeno a cualquiersociedad, visitado por jirones de recuerdos, generosamente disponiblerespecto a todo lo que le sale al paso y, en secreto, fiel a un votoúnico y aparentemente inútil. Asimismo, este texto como señala Carlos Barral en su feliz prólogo es un apólogo sobre la sacralidad del vino: «De cómo el vino transforma el mundo, cambia sus leyes, todas, incluso la virtud de los santos, para hacerlo habitable y grato a losque creen en él».