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Para su primera novela, que no es en esencia una mera ficción, elpopular juez José Castro evoca a los padres de la Constituciónespañola de 1978 en el parador de Gredos, donde se recluyeron en elmes de agosto del año anterior con la misión de expurgar el texto, sometido a un número ingente de enmiendas, y aislarse al mismo tiempode todo tipo de presiones externas. En esta peculiar mirada a la génesis de la Constitución se entrecruzael caso Wanninkhof, uno de los errores judiciales más graves de lahistoria moderna de la judicatura española. Con destreza narrativa, el autor combina dos líneas argu¡mentales complementarias que dan comoresultado una novela tan llena de intriga y suspense como desustanciosas refle¡xiones éticas y morales no exentas de humor. Luces y sombras, las hay en todas partes y la Constitución, por muchoque algunos se resistan a aceptarlo, no es precisamente una excepción.