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Si hay un relato que sin duda derrumba la visión idílica y edulcoradade la maternidad, ese es sin duda Fugaz. Su protagonista vive elembarazo y la crianza como una huida hacia delante, una forma desoltar amarras en la que cada etapa es un nuevo comienzo, unaprendizaje para el que nadie la ha preparado. Lo cierto es que notodo son sinsabores en la relación de esta joven madre con su reciénnacido, pero en este viaje, una aventura a través del territorioargentino, el lector verá crecer a ese niño, reclamar el pecho de lamadre hasta dejarla exhausta, y a ella desesperarse e incluso dudar de esa vida sin asideros. Hasta que madre e hijo recalan en un lejanolugar de la costa argentina, donde nadie sabe por qué, como unamacabra ofrenda de la tierra, las ballenas quedan varadas. á «La autora lleva al límite la exploración de ser madre como unaexperiencia errante, a la vez dulce y violenta.» Verónica Abdala, Clarín á Sobre Adentro tampoco hay luz: «Parece que escribiera con la misma naturalidad con la que respira y, al mismo tiempo, descubre mundos insospechados y oscuros agazapadosbajo la máscara de lo cotidiano, que requieren de una gran maestríapara ser mostrados. Encontrar una voz narrativa sólida capaz detransmitir una mirada propia sobre el mundo es algo bastanteinfrecuente.» Mónica López Ocón, Tiempo Argentino «Se trata de un texto bellísimo y gozosamente salvaje.» Ivana Romero. Blog Eterna Cadencia