Los músicos de Stalin
ISBN: 9788411312059 BERENICE
Este libro se ocupa de la música escrita por los compositores rusosmás significativos del área rusa desde los últimos años del zarismohasta la compuesta después de la caída de la Unión Soviética, haciendo especial hincapié en los maestros que, de una manera u otra, desdedentro y desde fuera, trabajaron durante los años de la dictadura de Stalin. Un repaso desde Glinka a Chaikovski, desde Rimski-Kórsakov a Músorgski, desde Rajmáninov a Stravinski, Prokófiev, Shostakóvich ysus herederos. Defiende la tesis de que los que trabajaron en los años de acero fueron el resultado de un poliédrico proceso que arranca con un coloreado y potente movimiento nacionalista hasta alcanzar unavanguardia que solo a veces es capaz de expresarse con autonomía, debido a la permanente mediatización de su asfixiante dependenciapolítica. Indirectamente, pues, habla de las relaciones entre elespíritu de lo ruso y su inagotable y magnífica inventiva. El autorpone su empeño en clarificar ese escenario, tratando de separar lapaja, que es mucha, de un trigo que pudo crecer gracias al enormetalento de unos cuantos compositores que desarrollan su arte inmersosen la inmensa mediocridad oficialista. E igualmente expone los datosnecesarios para encontrar explicaciones a la posterior deriva queconduce a la sequía musical producida en la Federación Rusa desde elmomento mismo de la caída del imperio soviético. El punto sin retornode esta funesta evolución es un estado actual de la sociopolítica enel que es difícil detenerse, pero que queda encarnado en una cruenta y letal mezcla entre (in) cultura, violencia, irracionalidad religiosae impenitente imperialismo. Como ya sucediera en sus libros anteriores para Almuzara, en este vuelve a hacer un repaso exhaustivo de loscontenidos, bajo una perspectiva dominada por la sencillez y unesforzado intento de descender hasta el alma de la música. Un almaque, en este caso, tiene que ser arrancada a los pentagramas bajo elsigno de la autodestrucción, ese rasgo tan grandioso, y a la vezdoloroso, de la gran creación rusa. «Pedro González Mira domina en sus libros el arte, casi imposible, de escribir sobre música, porque sabe expresarse con claridad, sin enredarse en zarandajas técnicas niperderse en vaguedades o jergas indescifrables. Comparte sus ideas muy personales, que son muchas, y sabe ponerlas al alcance de todos». Luis Gago, crítico musical de El País.