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A mediados de junio de 1940, la esvástica alemana ondeabaprácticamente en toda Europa occidental, a la vez que el país podíapresumir de sólidas alianzas con Italia y España. Sin embargo, Gran Bretaña, lejos de avenirse a un tratado de sumisión pacífica, pudoplantar cara en la conocida como batalla de Inglaterra y preservar sulibertad de acción. Para España, este hecho llegó a ser definitivo, marcando un claro viraje en el posicionamiento de Franco, al socavarla frágil confianza que Hitler le ofrecía. Antonio J. Candil nos ofrece un exhaustivo trabajo, amenamentenarrado, sobre los detalles que pusieron sobre el tapete un exceso deconfianza y cierta descoordinación dentro del Alto Estado Mayorgermánico. Nos presenta una certera visión sobre lo acaecido duranteel verano de 1940, permitiendo al lector comprender la posteriorevolución de la Segunda Guerra Mundial a partir de la «no derrota» del Ejército británico y las nefastas consecuencias que para Alemania vaa tener la sobrestimación de su Fuerza Aérea, a la vez que unincomprensible desinterés por el control militar del canal de la Mancha. La detallada secuencia de decisiones ayuda a entender lascausas por las que la guerra se acabará convirtiendo en un conflictoglobal, en lugar de ceñirse solo a suelo europeo. «Sin duda, para losamantes de la historia militar, la lectura de estas páginas nos otorga una visión poliédrica bien fundamentada sobre los eventos acaecidosdurante aquellos meses centrales de 1940, un período de los másintensos de la historia moderna, donde además de enorme arrojo yheroísmo en el campo y cielo de batalla, la estrategia militar fuesuperada por decisiones incompetentes que solo beneficiaron al quesupo priorizar con audacia la iniciativa en la acción». Carlos Martínez Vara de Rey Novales. Coronel del Ejército del Aire (DEM). Piloto de Caza y Ataque.