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Al final de la Primera Guerra Mundial, el emperador de Alemania fuedenostado como un perturbado y un tirano sediento de sangre que habíaconducido a Europa al desastre. Sin embargo, durante treinta años dereinado fue ensalzado, y para millones de personas había encarnado laidea de una nación moderna, dinámica y poderosa. El pormenorizadoanálisis de Clark descodifica a un líder y un hombre de su tiempo, nihéroe ni villano, ambicioso en el ejercicio del poder, pero dubitativo y ambivalente, sin un programa político coherente, temeroso de laguerra y constreñido por otras fuerzas políticas, cuando no opacadopor caudillos como Otto von Bismarck o Paul von Hindenburg. Un estudioimprescindible sobre el poder del último emperador alemán