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Pura Sánchez Maqueda, nació en Granada (España) el 13 de septiembre de 1924, en el seno de una familia cristiana que le transmitió la fe yla caridad con los necesitados. Recibió el Bautismo en la parroquia de SS. Justo y Pastor el 26 de septiembre de ese año. En 1950 contrajomatrimonio y vio bendecida su unión con el nacimiento de dos hijos. En torno a 1965, los primeros pasos de una profunda conversión al Señorla llevan a entregarse a la caridad con los desfavorecidos de Granada. En junio de 1966 comienza a escribir por obediencia lo que entiendeen la oración sobre una "obra de seglares", sometiendo susexperiencias interiores al discernimiento de varios padres de la Compañía de Jesús. Esto desemboca, como cosa de Dios en la fundaciónde la Obra de Jesús, en la que desde el primer momento entendió comovoluntad del Señor, que debía vivirse la espiritualidad ignaciana. Enla oración va entendiendo los rasgos más importantes que han devivirse en una obra entregada a la salvación y santificación de loshombres y la consagración del mundo a Dios: deseo de cumplir lavoluntad de Dios, delicadeza de conciencia, la cruz interior, vidaoculta con alegría. El 18 de abril de 1991 la Obra de Jesús, eraaprobada por el señor Arzobispo de Granada y hoy está extendida pordistintas comunidades de España. A los 53 años de edad pura comienza por obediencia estudios de Teología en la Facultad Teológica de Granada. Cuando terminó la Licenciatura en 1983 ya era viuda, pues cinco años antes moría suesposo Juan de Dios. Aquel mismo día hizo Pura voto privado decastidad. Años de enfermedad la identificaron aún más con Jesús, dequien vivía enamorada. Entregó su alma al Señor la madrugada del día11 de agosto de 1998. La oración y la Eucaristía eran el centro de su vida, y de esa unióníntima con el Señor nació una continua e incondicional entrega a suvoluntad y un abandono a su Providencia amorosa, de la que, con sucaracterística sencillez y obediencia, recibía todo como bien y don. Incluso los momentos difíciles los vivía con alegría, uniéndose con el Señor en Su Pasión. Ofrecía a diario por los hombres de Iglesia, demanera muy especial por el Papa, al que nos enseñó a amar y obedecercomo cabeza de la Iglesia. Cualquier sitio o circunstancia era buenapara hablar de Dios y ayudar a un alma directamente u ofreciendo porella.