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En un Londres neblinoso y enfangado, un pleito se eterniza en eldecadente Tribunal de la Cancillería. La anquilosada maquinariajudicial asiste al paso de generaciones, al suicidio o alenloquecimiento de algunos querellantes, al enmohecimiento de lasposesiones y a la ruina material o espiritual de incontablesindividuos con una impasibilidad que llega a lo cruel. Esther Summerson, Ada Clare y Richard Carstone serán los jóvenes elegidosque, junto a su bienhechor John Jarndyce, habrán de ver el final detan absurda acción jurídica. Pero antes de alcanzar esta resoluciónsucederán numerosas y dispares aventuras: de lo cómico a lo trágicopasando por lo melodramático y lo policíaco, un universo de singulares personajes iniciarán y entrecruzarán sus trayectorias, crecerán y, en algunos casos, morirán en el seno de este mundo jerarquizado ymonstruoso. 'Casa Desolada' alterna el humor y la gravedad gracias a un Dickensque logra en estas páginas momentos inolvidables. Los juegos y lastrampas de la intriga policial garantizan una enfebrecida lecturarepleta de sobresaltos y sorpresas. Como acertadamente subrayó Vladimir Nabokov, en unas páginas entusiásticas, ? todo lo que tenéisque hacer al leer 'Casa Desolada' es relajaros y dejar que sea vuestra espina dorsal la que domine?.