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XII Premio Iberoamericano de novela Elena Poniatowska Agosto de 1592. Un alguacil y dos ayudantes llegan al monasterio de Úbeda para exhumar los restos mortales de Juan de Yepes ? el célebremístico y poeta español que pasará a la posteridad como San Juan de la Cruz? y llevarlos a Segovia, donde recibirán sepultura definitiva. En el momento de retirar la losa que protege los despojos del finado, descubren el cadáver incorrupto del carmelita, del que emana un olorindescriptible, que para algunos es el «perfume de la santidad», «elfantasma de una flor»: en todo caso, un milagro que inflamará ladevoción y el afán por conseguir reliquias del fraile y que marcará el inicio del sinuoso y onírico periplo de nuestros protagonistas, lleno de aventuras y extravíos, por la noche oscura del alma y de la meseta española, camino en el que, jornada a jornada, el cuerpo delreligioso irá menguando paulatinamente, esquilmado, desmembrado por la veneración de los fieles con los que se cruzan, invadidos por unextraño y voluptuoso furor, tan parecido a la lujuria de la carne. Declaración de las canciones oscuras es una novela llena desensualidad y picaresca, un bellísimo texto que, a la par quehomenajea la poesía de San Juan de la Cruz, propone una serie dereflexiones atemporales sobre el cuerpo y el alma, sobre lo sagrado ylo profano, sobre el éxtasis espiritual y carnal.