Intensas
ISBN: 9788419449078
Algo (malo) pasa cuando nos llaman intensas o cuando nos sentimos como tales. Especialmente cuando nos lo dicen hombres, especialmentecuando tantas mujeres relatan malestar al ser interpeladas con esapalabra. Es un malestar difuso pero al mismo tiempo muy asociado aacciones como pedir, señalar, enfadarse, quejarse, mostrar emociones, sentir, poner límites. Parece pertinente preguntarse si detrás de esapalabra algo escurridiza no tiene a priori ninguna connotaciónnegativa se ha construido un relato que sirve para hacernos sentirmal, para cuestionarnos. El 'intensa' nos muestra amablemente dóndeestán los límites y qué sucede si los cruzas. Nuestra mística de lafeminidad no tiene que ver con la careta de felices amas de casa, pero sí con la pelea por nuestra identidad: no queremos ser para otros, queremos reconquistar lo que se nos dijo que debíamos ser. No queremos que nos digan cómo debemos sentir, queremos poder vivir lo quesentimos. No queremos quitarle importancia a lo que nos pasa, queremos que lo que nos pasa tenga el lugar que merece. No queremos sonreírpara adornar la vida de los demás, queremos adornar la nuestra yguardarnos las sonrisas para cuando nos apetezca. No queremossentirnos señaladas por quejarnos o pedir, queremos que la queja y lademanda sean señales que atender. La insatisfacción, el abatimiento yel malestar intangible con el que convivimos son producto de unasociedad que nos lo sigue poniendo muy difícil y para la que, curiosamente, las difíciles somos siempre nosotras.¿Hemos renunciadonosotras a sentir ¿Nos han convencido de que estamos pidiendodemasiado ¿Nos han hecho creer que tenemos que renunciar a nosotrasmismas para poder encajar ¿Renunciamos en ocasiones como estrategia de supervivencia , ¿Es el malestar que sentimos de fondo el resultado de inhibirnos, el fruto podrido- de la incomprensión que recibimos¿Puede ser la intensidad una estrategia feminista en lugar de algo delo que avergonzarnos Sobre Feminismo vibrante:«Este libro busca situar a la mujer como sujeto de deseo para romper estereotipos porque aún, hoy en día, cuando una mujer escribe sobre sus hábitos sexuales acabaenfrentándose a ciertas consecuencias.» Ahora qué leo (La Sexta)«Trata de contribuir a una conversación colectiva que reivindique el derecho al placer negado a tantas mujeres.» Efeminista«Ofrece una explicación sobre la brecha orgásmica, desgrana los "destratos" que caracterizanmuchas relaciones esporádicas, pide resignificar prácticas sexualescomo el sexo oral y celebra la irrupción del Satisfyer y la exhibición de placer propio.» Cuarto poder«En Feminismo vibrante se prodiga enverbos con los que reivindica el placer como eje de un feminismo detodas. Por difícil que eso parezca.» El Salto Diario«Explica en sulibro la necesidad de que el feminismo reivindique el placer entre sus prioridades y que siga peleando para que el miedo no controle a lasmujeres.» Eldiario. es«Ana Requena ha articulado en el libro unenérgico recordatorio de que su revolución es inseparable del deseo ydel placer.» El diario de Mallorca