Tardío Nápoles
ISBN: 9788419617804 Editorial Renacimiento Biblioteca del Exilio
Con los ojos bien abiertos a la belleza de este mundo vivió aquel aquien debemos Tardío Nápoles. Quizás por ello no pudo sino servir acausas justas: primero, la de la tierra en que nació, y luego, la desu patria en adopción (...) sin escatimarles fatigas ni riesgos. Lalimpieza de su actuar cotidiano sin duda que le aguzó, en noblecompensación, la sabiduría de la mirada. Tardío Nápoles buen título al fin sugiere obra de madurez. No lamentamos como él naturalmente lohace que Luis Amado Blanco tardase en ver y enamorarse de suespléndida ciudad: de otra forma, no tendríamos un libro tan rico ycomplejo dentro de su aparente sencillez. Leído con la intensaatención que merece, hallaremos que la ciudad es aquí un microcosmosde relaciones: temporales, hacia adentro de sí misma, hacia el origende las sustancias latinas, culturales, en cuanto el espejo de Nápolesrefleja un modo de ser que abarca la disímil riqueza de tantos pueblos hermanos. No es raro, entonces, (...) que un libro cuyo tema parece a primera vista remoto, contribuya en realidad a un conocimiento másprofundo de las propias esencias. Eliseo Diego Recapitulación de cuestiones esenciales de su poesía, Tardío Nápolespresenta una mirada que enlaza con maestría vitalismo y culturalismo, trasladando al lector el encuentro con la fascinante ciudad del sur de Italia. Cuando en octubre de 1936 Luis Amado Blanco (Riberas de Pravia,1903-Roma, 1975) llegó a La Habana como exiliado republicano, dejabatras de sí una prometedora carrera literaria. En España había trabadoamistad con poetas de la talla de Juan Ramón Jiménez, Federico García Lorca y Rafael Alberti, era ya una firma conocida en publicacionescomo La Gaceta Literaria o Revista de Occidente y había publicado supoemario Norte (1928) y las impresiones de su viaje a la antigua Unión Soviética en 8 días en Leningrado (1932). En Cuba, país del queadquirió la nacionalidad, mantuvo una destacada labor como autor, director y crítico teatral, literario y de arte, además de publicarlos poemarios Poema desesperado (A la muerte de Federico García Lorca) (1937) y Claustro (1942), y una valiosa obra narrativa que comprendelos títulos Un pueblo y dos agonías (1955), Doña Velorio. Nuevecuentos y una nivola (1960) y Ciudad Rebelde (1967). Tras el triunfode la Revolución cubana, desempeñó una larga carrera diplomática, sobre todo como embajador ante la Santa Sede desde 1962 y hasta sumuerte en Roma. A este último periodo italiano de su vida corresponde Tardío Nápoles (1970), un poemario que refleja su deslumbramiento ante Nápoles, ciudad en la que vio una posibilidad de regeneraciónpersonal y estética. Mediante un discurso intensamente culturalista yvitalista, Amado Blanco desarrolla en sus páginas una meditaciónexistencial que es también una recapitulación del conjunto de supoesía, al tiempo que se replantea, con lucidez y serenidad, lasposibilidades de aceptar el exilio como una vivencia positiva.