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Tiene el lector en sus manos uno de los monumentos más desconocidosdel pensamiento moral y ético de la alta Edad Media, cuya originalidad reside en tomar como perspectiva las virtudes. El título de esta obra compuesta por ochenta y siete breves capítulos, alude al último de los doce hijos del patriarca Jacob. Cada uno deellos representa distintas categorías morales que renuevan éticamentelas costumbres. Así, los hijos nacidos de las sirvientas Bilhá (laimaginación) y Zilpá (la sensibilidad) ejemplifican la abstinencia, la paciencia y el valor que atesora tanto el castigo como la recompensa. Los nacidos de la segunda mujer, Lía (los afectos) destacan lasvirtudes del temor, el pudor, la esperanza y el perdón. Por su parte, los hijos de la primera esposa, Raquel (la inteligencia), fructificangracias a la razón en la discreción, que es la que ordena todas lasfacultades. Una vez aplicado el método tropológico con susimplicaciones morales, la obra se ocupa en definir en qué consiste «el verdadero goce». Para ello, compara la dulzura externa con lainterna, examina el surgimiento del odio y los vicios, así como lamala intención y los procedimientos para reprimirla, recuerda que lasvirtudes degeneran en vicios si no son moderadas por la discreción, y, por último, destaca el valor que encierra el pleno conocimiento deuno mismo. La presente edición bilingüe latín-castellano permite acercarse porfin a esta obra clásica de primera mano. Además, la bella introducción y el rico aparato de notas ayudan a comprender el contenidofilosófico y las peculiaridades de la lengua latina. Ricardo de San Víctor (1110-1173) es uno de los eximios intelectualesde la Abadía de San Víctor, en París, foco de cultura y referente deestudio y contemplación.