Pequeños barcos a la deriva
ISBN: 9788492476879 DIFACIL
Dice Roberto Arlt en Los siete locos que sólo el mal afirma lapresencia del hombre sobre la tierra. Si nos paramos a reflexionarencontraremos ejemplos suficientes, tanto en la vida colectiva como en la personal, para considerar que el mal, y por tanto el terror anteel mal, es un privilegio de la especie. Las circunstancias que puedenllevar a un ser humano normal a cometer una atrocidad nos asaltan casi a diario en las noticias, en los hilos de twitter, en los memes. Quizá este sea uno de los libros más arriesgados de Miguel Rojo hastala fecha, en lo formal y en la perspectiva desde la que decide contarlo que cuenta, eligiendo el tramo despoblado de la novela corta paradesplegar el mapa de dos itinerarios humanos en una zona cero de susvidas: En «El chico del reformatorio» propone una versión libre de un hechoreal ocurrido en Inglaterra en 1994. Un hecho en que dos niñosnormales inician la carrera hacia la puerta de una carnicería, esepaso rápido por un pasillo camino de lo desconocido, hipnotizados porel dragón. «Una larga jornada» la podemos leer un poco en clave de humor, como el chiste de aquel que salió a por tabaco, o como una dramática historia de supervivencia. El instinto animal para seguir viviendo dentro de uno mismo cruzaambas historias. Al lector le queda una pregunta en el aire, una pregunta para la queno tiene respuesta: ¿Es posible la rehabilitación sin esperanza? (Extracto del prólogo de Jaime Priede) Miguel Rojo es uno de los escritores más interesante que he leído enlos últimos años. (Luis Sepúlveda, escritor) Los textos de Miguel Rojo, como la buena literatura, nos permitenponer en práctica nuestra capacidad de reflexión y deliberaciónética. (Asunción Herrera, profesora de filosofía y escritora