Profesor el que lo lea
ISBN: 9788492974733 Sepha Brújula, 29
Este texto está escrito pensando en los profesores que creen quetienen algo que mejorar, que por otra parte suelen ser los que menoslo necesitan. Su objetivo es mostrar algunos errores de la enseñanza, junto con algunas buenas prácticas para corregirlos. Su estímuloinmediato ha sido la experiencia sucesiva del autor como profesor yalumno, en este orden, en un mismo centro de enseñanza universitario, lo que le ha permitido observar la enseñanza desde dos puntos de vista contrapuestos, en unas circunstancias difícilmente repetibles. Laconclusión, fácil, es que la enseñanza sólo es una experienciapositiva para ambas partes si no hay ambas partes. Si el profesoracepta que sólo se diferencia del alumno en que representan un papeldistinto, temporal e intercambiable, y que el alumno se merece elmismo tratamiento y aprende de la misma manera que el profesordesearía para sí mismo o sí misma, llegado el caso en que tuviera queestudiar algo. Al mismo tiempo, no todos los profesores tienen que ser excelentes, basta con tener un poco de motivación y algunas buenascostumbres. Los alumnos se encargan de redondear, compensar e integrar lo que reciben de ellos. El aprendizaje no es proporcional a ladiferencia de conocimientos entre el profesor y el alumno, sino alproducto de sus entusiasmos.