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Una raza extraterrestre envía una monumental nave a la Tierra. Ningúnmisil consigue detenerla y finalmente ameriza en el océano Atlántico. Resulta ser una gigantesca carroza fúnebre automática, un ataúdcósmico autopropulsado con el cadáver de un anciano gigante dentro. Una voz grabada le comunica a la Humanidad en todos los idiomas que se trata nada más y nada menos que de... DIOS. Y que, como hijos suyos, debemos velarlo. La noticia provoca una gran conmoción mundial, miles de creyentes detodas las religiones llegan en peregrinación acuática mientras losmilitares imponen un estricto bloqueo naval y aéreo, pues piensan quela nave es la avanzada de una invasión extraterrestre, camuflada conla religión. ¿Será una estrategia militar alienígena o el cadáver que envían esrealmente el de Dios que ha muerto? El argentino Emilio Balcarce, ganador del premio El Eternauta, y autor de más de trescientos guiones de cómic, vuelve con esta obra al mundo del cómic después de veinte años en los que se ha dedicado plenamente al periodismo.