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El hombre del rompecabezas se sentaba frente alpuzle y cambiaba alguna pieza de sitio, añadía o eliminaba otrasàJugaba con la vida de todo el pueblo. Transformaba alegrías en penas, penas en condenasàUna original propuesta sobre un tema casi inherente ala condición humana y que, a lo largo de la historia, hatenido en la literatura uno de sus mejores altavocesde denuncia: el abuso de poder. No obstante, el relato va más allá de la denuncia, también advierte de la existencia de una justiciapoética.