Asedios a lo Indecible
ISBN: 9788498796667
La experiencia mística, por ser un trance supralingüístico ysuprarracional, que coloca al que lo experimenta más allá de lascoordenadas del espacio-tiempo, es sencillamente imposible de expresar con el lenguaje humano. San Juan de la Cruz, posiblemente el más alto poeta de nuestra lengua, acepta el reto descomunal de intentarcomunicarnos algo de su theopoiesis transformante através de las liras embriagadas del «Cántico espiritual», la «Noche» y la «Llama». Hablacon iniciados (sobre todo, con iniciadas como Ana de Jesús y Ana de Peñalosa) porque sabe que sus interlocutores naturales son místicoscomo él, y les susurra, cómplice, en el Prólogo a la «Subida»: «sóloel que por ello pasa lo sabrá sentir, mas no decir». Estoscontemplativos conventuales relativamente iletrados probablementecontribuyeron a darle a san Juan un sentido de libertad artística queera a todas luces insólito en el Siglo de Oro. Este libro propone cerrar filas con aquellos primeros destinatariosenterados del santo, que aceptaron las liras revolucionarias en suspropios términos: como balbuceos espléndidos pero elocuentementeinsuficientes en su intento de comunicar lo Indecible. San Juanestablece una lucha sin cuartel con el lenguaje humano, que pareceríase le quema entre las manos y se le queda siempre corto: tal es lamagnitud del trance inenarrable que encarga comunicar a sus versos. Versos siempre fieles, et pourcause, al delirio poético del Cantar delos cantares. Y es que el poeta, que supo dirigir almas con la mismamaestría sin par con la que supo escribir versos, sabía que habría deser entendido sin escándalo por aquellos primeros receptorescontemplativos a quienes había advertido magisterialmente: «Cuando elentendimiento va entendiendo, no se va llegando a Dios, sino antesapartando» («Llama», 3, 48).